El Ayuntamiento protege los tejos centenarios de Artikutza
Las medidas aplicadas están mejorando la capacidad de regeneración del tejo
Publicado el 03/07/2026
En los bosques de Artikutza, enclave navarro gestionado por el Ayuntamiento de Donostia / San Sebastián, sobreviven tejos centenarios que alcanzan hasta 400 años de antigüedad. Estos ejemplares de Taxus baccata destacan por su enorme valor ecológico y cultural, y forman parte de una especie cargada de simbolismo en toda Europa, conocida por su longevidad milenaria y su presencia histórica en cementerios y caseríos.
Dentro de la Zona Especial de Conservación (ZEC) de Artikutza, el tejo es considerado un elemento prioritario de los Bosques Naturales. Aunque las tejedas europeas han sufrido un retroceso por la escasa regeneración, la competencia del hayedo y los cambios ambientales, Artikutza conserva poblaciones de gran interés científico. Sin embargo, la expansión del haya y el abandono de antiguas actividades forestales han alterado el equilibrio del bosque, dificultando la reproducción del tejo.
Estudios de 2017 y 2025
Para abordar esta situación, en 2017 se impulsó un estudio que identificó factores limitantes como la falta de luz, la elevada densidad forestal y la baja producción de semillas. A partir de este diagnóstico se aplicaron medidas específicas de mejora, entre ellas la apertura de claros mediante corta o anillamiento de hayas, la plantación de arbustos frugívoros, la creación de pequeñas terrazas para conservar nutrientes y la producción de nuevas plantas mediante estaquillado.
Los investigadores, en 2025, comprobaron que la producción de frutos fue notablemente inferior a la registrada siete años antes, posiblemente debido a la existencia de ciclos naturales de fructificación alternante —conocidos como vecería—, habituales en muchas especies forestales. Pese a esta menor producción, el estudio destaca aspectos relevantes para el seguimiento científico de la especie. Por ejemplo, se observó una mayor sincronía en los ritmos de fructificación entre dos sectores estudiados, lo que permite comprender mejor el funcionamiento ecológico de estas poblaciones. También se constató que algunos ejemplares mantienen una notable regularidad reproductiva incluso en años menos favorables, especialmente en uno de los dos enclaves, donde varios árboles conservaron una proporción estable de producción de semillas.
Además, se comprobó que factores como la orientación, la pendiente y la profundidad del suelo influyen directamente en la capacidad reproductiva del tejo, aportando claves para ajustar futuras estrategias de conservación en este valioso enclave natural.
Un patrimonio natural a conservar
Los tejos de Artikutza representan un patrimonio natural muy importante para Artikutza. Los trabajos de conservación y el seguimiento científico desarrollado durante los últimos años están permitiendo conocer mejor las necesidades de una especie tan emblemática como delicada.
Mientras los grandes tejos centenarios continúan creciendo lentamente entre los hayedos, Artikutza se consolida también como un laboratorio natural para la conservación forestal, con el objetivo de garantizar que estos árboles singulares sigan formando parte de nuestro paisaje durante generaciones.
Más información y acceso a los estudios sobre el tejo en Artikutza