28. Panteón Echeverría-Lorbes
- Año: 1923
- Propietario: Echeverría-Lorbes
- Promotor: Echeverría-Lorbes
- Arquitecto: Eduardo Lagarde
- Ejecución: T. Altuna
- Estilo arquitectónico: Simbolismo modernista
Simbolismo modernista. El 2 de noviembre de 1923, el cronista del semanario El País Vasco describió así el monumento en memoria de don Inocencio Echeverría: "…Ahí está el que se levanta en memoria de don Inocencio Echeverría, aún sin concluir. Todo es de mármol blanco. La Cruz ostenta en el centro el rostro del Salvador. A los costados de ésta trepa la hiedra simbólica… A los pies del símbolo de redención, una figura de mujer –el dolor- yace con la abatida cabeza hacia el suelo. Los cabellos esconden su rostro. Una vez terminado este mausoleo, será de los más notables. …"
El escultor Lagarde se inspiró en El Desconsol, obra de Josep Llimona realizada en 1907, que supo captar y transmitir el sentimiento de aflicción en un espacio tan íntimo y silencioso como el cementerio.
Inocencio Antonio Echeverría Urruzola, de profesión rentista, y Pilar Eduarda Dominica Lorbes García vivían en la calle Oquendo, 16, en una casa que hoy ya no existe. En 1886, Inocencio se trasladó a Mar del Plata para instalar el juego de la ruleta en el balneario que tenía proyectado. En Brasil nacieron sus dos hijas, Elena y Pilar. De regreso a San Sebastián, en 1902 nació su hijo José Luis.
En 1903, Braulio Echeverría, hermano de Inocencio, solicitó una reforma en la casa de Oquendo 16 al arquitecto Luis Elizalde. Este incorporó a su equipo de trabajo, y más adelante para la ornamentación y el equipamiento, a artistas que, aunque ya eran conocidos en la ciudad, comenzarían a proyectarse también fuera de ella, como fue el caso de la firma de decoradores y escultores Hermanos Gargallo. Braulio fue socio y fundador de la Sociedad Española de Papelería, creada en 1909, y participó activamente en la política municipal como regidor entre 1906 y 1909.
Pilar Echeverría Lorbes (*1900 Brasil – +1994 San Sebastián) se casó con Juan Felipe de Ranero Rodríguez de la Viña, quien desde 1920 formó parte de la carrera diplomática y estuvo al frente de las embajadas en Tánger, Beirut, Atenas y Roma.
La residencia familiar de Oquendo 16 fue motivo de una tirada de tarjeta postal que mostraba los aires de modernidad de la Bella Easo. La reforma de la vivienda también tuvo repercusión en las revistas de arquitectura de la época, donde fue presentada como un modelo a seguir.