45. Panteón Julián Rezola
- Año: c.1945
- Promotor: Julián Rezola
- Arquitecto: Altuna
- Ejecución: Altuna
- Actividad: Ingeniero industrial
- Fecha Nacimiento-Muerte: 1894-1975
De estilo racionalista, la cabecera del conjunto se compone por elementos maclados dispuestos en forma de tríptico. El uso de segmentos tubulares ayuda a expresar la función de cada parte: en el cuerpo central, esos elementos refuerzan la verticalidad como prolongación ascendente de la Cruz; en los cuerpos laterales, la disposición horizontal sugiere reposo y un tiempo de espera vinculado al descanso de las personas finadas. La familia se puso bajo la advocación de la Virgen del Carmen.
Julián Rezola Zabaleta (*1894 Donostia / San Sebastián – +1975 Donostia / San Sebastián), segundo hijo de Ricardo Rezola Olasagasti (Santa Catalina, 46), pertenece a la tercera generación de la familia cementera Rezola. A lo largo de su vida profesional desempeñó cargos de responsabilidad en la empresa familiar. Ingeniero industrial de formación, fue ingeniero director de Cementos Rezola desde 1929, vocal del Consejo de Administración desde 1933, subdirector gerente a partir de 1955 y director general desde 1967 hasta 1974, cuando la enfermedad que provocó su fallecimiento lo obligó a dejar sus funciones.
Se incorporó a la compañía cuando esta ya estaba consolidada, y a partir de entonces —especialmente tras la guerra civil—, vivió una etapa de gran expansión. En 1947, Rezola se convirtió en la principal cementera del país, y hasta principios de los años 70 mantuvo un ritmo de crecimiento espectacular. Sin embargo, a Julián Rezola también le tocó enfrentar los primeros años de la crisis: desde 1971, los ingresos comenzaron a caer por la bajada de la demanda interna y el aumento de la competencia extranjera. El cemento empezó a acumularse en los almacenes, y la crisis del petróleo agudizó el declive del sector.
Su figura también refleja el perfil del empresario tradicional con un enfoque filantrópico, como se ve en su interés por la colonia obrera del barrio de Añorga, donde residía.
Su esposa, Celia García Salaignac (1900–1989), era hija del abogado y empresario Pablo García Avecilla.
El hijo de Julián, José Miguel Rezola García, fue el último miembro de la familia que asumió la dirección general en 1985. Le tocó afrontar una de las etapas más difíciles del sector, marcada por la progresiva absorción de Cementos Rezola por grandes empresas, primero francesas y después italianas. Aunque el apellido Rezola ya no forma parte de la dirección, el nombre se mantiene como marca comercial.