31. Panteón Marcial de Aguirre
- Año: 1927
- Propietario: Hijos de Marcial de Aguirre
- Promotor: Hijos de Marcial de Aguirre
- Arquitecto: Augusto Aguirre
- Ejecución: Hijos de Marcial de Aguirre
- Actividad: Escultor
- Fecha Nacimiento-Muerte: 1840-1900
Secesión. Sin duda, se trata de un homenaje a sus padres. Los bustos en alto relieve del matrimonio Aguirre-Wittmer aparecen de perfil, como si contemplaran la ciudad desde la eternidad. Son la base de una cruz cubierta por una hiedra que asciende buscando la imagen de Cristo o el momento cercano de la Resurrección, simbolizado por la paloma con el ramo de olivo. La parte superior del paramento de la cabecera está adornada con una guirnalda de frutos acerolos, y el conjunto se ilumina con pebeteros de llama permanente.
Marcial de Aguirre y Lazcano (*1840 Bergara – +1900 San Sebastián) dejó su pueblo natal siendo joven, con destacadas aptitudes para el dibujo, rumbo a Roma en 1858. Allí coincidió con los pintores Eduardo Rosales y Mariano Fortuny, con quienes entabló amistad. En 1864 recibió una beca para continuar su formación. Dos años más tarde, obtuvo la Medalla de Segunda Clase en la Exposición de Arte de Madrid con su escultura de San Ignacio, lo que marcó el inicio de su carrera profesional.
En 1869 contrajo matrimonio con Lavinia Wittmer, hija y nieta de pintores alemanes de la escuela de los “nazarenos”. En Roma nacieron sus dos hijos mayores, Luis en 1872 e Ignacio en 1874. Ese mismo año la familia se estableció en San Sebastián, donde nacieron Augusto en 1876 y Francisco en 1884.
En 1895 se levantó en la Plaza de Okendo el monumento al almirante Antonio de Oquendo. El proyecto fue encargado a Marcial Aguirre y la fundición de la estatua estuvo a cargo de los talleres Masriera y Campins de Barcelona.
En el cementerio de Polloe, Marcial de Aguirre realizó encargos para clientes particulares. Ejemplos de ello son el monumento de San Sebastián 21-23 de 1885; el de Santa Catalina 79, de 1886, que combina las enseñanzas del arte clásico de Roma con la serenidad espiritual del estilo nazareno; y el de Santa Teresa 138-140, de 1889, donde transmite la grandeza del Barroco envuelta en una elegancia clásica. En estas obras recurre al medallón, recurso típico del Renacimiento y del Barroco, para destacar al finado.
La firma Aguirre, presente en numerosos monumentos de Polloe, corresponde a los hijos de Marcial. Detrás de este apellido estaban Luis, quien ya figuraba como escultor a los diez años y como transeúnte a los veintidós, probablemente por estar formándose fuera de la ciudad; así como Ignacio, Francisco y Augusto. Este último se tituló arquitecto en 1905 en el Colegio de Barcelona y firmó muchos de los planos que luego ejecutaron sus hermanos. Hacia 1896, los hijos de Marcial abrieron un almacén cerca de Polloe.