24. Panteón Kutz

  • Propietario: Benito Kutz Scheidler
Ilustres
Benito Kutz Scheidler
  • Actividad: Industrial
  • Fecha Nacimiento-Muerte: 1847-1898

Benito Kutz Scheidler (1847, Ulm – 1898, San Sebastián), cervecero.

Llegó a la ciudad en 1867. Con el derribo de las murallas y el inicio del ensanche, San Sebastián se abría como destino atractivo para sectores como el de servicios. Benito, conocedor de las cualidades del agua local —clave en la elaboración de cerveza— y del creciente empuje turístico de la ciudad, vio una oportunidad de negocio. En 1870 se le unió su hermano Luis (1843-1895), y ambos contrajeron matrimonio con las hermanas Ygarzabal Cipitria. En Ategorrieta fundaron la Cervecería de Strasburgo y una Fábrica de hielo. Benito aparece registrado en el anuario industrial guipuzcoano de 1879 y Luis en 1883. En la Exposición de Barcelona de 1888, Benito obtuvo una Medalla de Plata por su cerveza, ya identificada con el emblema del león.

Durante las décadas de 1880 y 1890 proliferaron las industrias de bebidas en San Sebastián y sus alrededores. En este contexto, los hermanos Kutz decidieron expandir su actividad. Luis se quedó con la fábrica original de Ategorrieta, mientras que Benito, hacia 1890, abrió una gran nueva fábrica, posiblemente aprovechando la antigua cervecería de Pedro Escala en el barrio del Antiguo. De esta nueva planta saldría la conocida cerveza ‘El León’. En 1898, E. Flagey destacaba los jardines de ambas cervecerías, decorados al estilo del Rhin. Tras la muerte de Benito, su viuda Francisca asumió la dirección del nuevo establecimiento hasta que pasó a manos de sus hijos Juan y Teodoro (San Sebastián 329-331 y San Teodoro 19-21). Por su parte, Ramón, hijo de Luis, quedó al frente de la fábrica de Ategorrieta. En 1908, esta se anunciaba como la primitiva cervecería alemana, elaborando cerveza, gaseosas, agua de seltz y hielo natural.

La nueva generación, los Kutz Ygarzabal, atendiendo a las exigencias de una ciudad-balneario que buscaba competir con las mejores de Europa, abrió establecimientos en el centro de San Sebastián. Luis Kutz (San Prudencio 89), hijo de Benito, tuvo locales en la Avenida de la Libertad, San Martín 23, Urbieta 24 y en la Alameda del Boulevard-Garibay. Este último fue el conocido Café de la Marina, uno de los cafés emblemáticos de los primeros años del ensanche. En febrero de 1907 encargó al arquitecto Luis Elizalde su reforma. El ‘Café Kutz’ se convirtió en el café de la Bella Easo, y su transformación fue recogida en la prensa local y foránea, destacándose el mobiliario, el servicio en plata mate y la modernidad de sus instalaciones, como la cámara frigorífica que servía cerveza entre 6 y 8 ºC. Se ofrecía cerveza de elaboración propia, importada de Múnich por vagón frigorífico, y también australiana. Luis Kutz abrió también el conocido Café Kutz de Pamplona, en la Plaza del Castillo. En 1915, tanto el local de San Sebastián como el de Pamplona se anunciaban conjuntamente. Poco después abrió otro establecimiento en Madrid, en Gran Vía 16, donde a finales de 1919 se publicitaba la naranjada Kutz.

Para 1921, solo quedaba como fábrica cervecera de la familia Kutz la que regentaban Juan y Teodoro Kutz en el barrio del Antiguo.

En 1965 se constituyó la sociedad anónima Cervezas El León. A finales de esa década se comenzó a comercializar la marca Keler. En 1982, la fábrica del Antiguo se trasladó a Arano (Navarra). En 1986, el Grupo Cruzcampo pasó a ser el propietario de toda la planta. Aunque el grupo empresarial ha ido cambiando desde entonces, la cerveza Keler continúa produciéndose siguiendo la receta original, actualmente bajo la gestión del grupo cervecero Damm.

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