27. Panteón José María Usandizaga
- Año: 1916
- Propietario: Carlos Usandizaga Carril
- Promotor: Carlos Usandizaga Carril
- Arquitecto: Francisco Urcola
- Ejecución: Altuna, marmolista
- Actividad: Compositor
- Fecha Nacimiento-Muerte: 1887-1915
Secesión. Ningún elemento remite a la muerte. Es un monumento a la gloria imperecedera del artista, representada en el heliotropo en movimiento rotatorio, siempre abierto ante la fama, simbolizada en la medalla o en las hojas de roble y laurel que forman las coronas.
José María Usandizaga, *1887 San Sebastián +1915 San Sebastián.
Una de las paradojas que nos ha dejado el siglo XIX es la visión de la tuberculosis como una enfermedad romántica. Todavía hoy nos atrae la imagen del escritor o compositor marcado por un mal incurable, que muere en plena juventud y deja tras de sí algunas de las obras más bellas. Figuras como Molière, Bécquer, Chopin, las hermanas Brontë, Paganini o Kafka forman parte de esa lista. También quienes, sin haberla sufrido, la convirtieron en tema literario, como en La Dama de las Camelias de Dumas, llevada a la ópera por Verdi en La Traviata.
Esta enfermedad se alojó en los huesos y articulaciones cuando aún era un niño, afectándole a las falanges de los dedos, lo que le dificultó la práctica del piano durante sus estudios en la Schola Cantorum de París. Esta situación le llevó a centrarse en la composición musical, campo en el que ya había demostrado un gran talento. Su prometedora carrera como pianista se vio truncada a los 18 años, cuando tuvo que abandonar el prestigioso centro parisino.
A su regreso en 1906, se encuentra con los preparativos de las Fiestas Euskaras. Todo lo que estas celebraciones representaban le fue transmitido por su familia materna, que siempre le brindó un apoyo entusiasta. Su abuelo Nicolás de Soraluce, político e historiador, dedicó su labor investigadora a la historia de Gipuzkoa y sus Fueros; y su tío Cándido de Soraluce, músico, participó en Iriyarena (1878), incorporando elementos del folclore vasco. Debido a su salud, el joven Usandizaga pasó largas temporadas retirado en esos entornos, que luego plasmaría en sus composiciones musicales. También exploró otros géneros dentro del ámbito musical.
Sus dos grandes obras son Mendi-Mendiyan (1910), una trágica historia de amor ambientada en el mundo rural vasco, y Las Golondrinas (1914), que aborda el tema del payaso que hace reír sobre el escenario mientras sufre en la vida real.
Su hermano Ramón Usandizaga (*1889 – +1964, San Sebastián), también músico, fue quien concluyó La Llama, la obra inacabada de José María.
El escultor Llimona realizó el monumento en su memoria, ubicado en la Plaza Gipuzkoa. Sin embargo, no fue bien recibido por las personas de Donostia, ya que su figura atlética no reflejaba la imagen entrañable, pero frágil y enfermiza, que recordaban de él.